Producir contenido cuesta. Y después una pieza se usa una vez, en una red, y se pierde.
Una pieza rinde en ocho redes. Y con el lienzo de generación, una idea se convierte en varias variantes para probar cuál funciona.
Sin tarjeta para empezar a mirar.
El costo de producción se reparte entre todos los canales.
El lienzo genera versiones de la misma idea y eliges las que salen.
Posty se maneja desde cualquier agente. Se integra a lo que ya usas.
Un proyecto, una idea suelta, el negocio de un conocido, la marca personal que tienes abandonada. Cada uno entra como proyecto y funciona igual.
Una pieza sale a las ocho redes el mismo día y a la hora que decidiste. El anuncio deja de depender de que alguien esté disponible para publicar.
En el Flow Canvas encadenas generación y de una idea salen varias piezas con la misma estética. Publicas las que eliges y ves cuál engancha, sin volver a producir.
Lo abres como proyecto aparte, escribes su Content Skill en diez minutos y queda publicando solo. No te roba tiempo del trabajo principal.
Posty lee una página de Notion como contexto para generar, y te devuelve el calendario editorial como base de datos en tu propio workspace. El brief no se copia y pega dos veces.
Hay servidor MCP publicado y API abierta: le pides a Claude o a ChatGPT que programe la semana y se hace, sin que nadie entre a la interfaz.
La Content Skill define tono, temas y límites. Lo que se genera para cubrir un hueco suena a la marca, no a plantilla.
Posty analiza el rendimiento de cada cuenta y guarda las conclusiones en el proyecto. Las próximas tandas ya salen sesgadas hacia lo que funcionó.
Las fechas relevantes de la región ya están cargadas y entran como contexto. Nadie tiene que acordarse en la reunión de planificación.
Cada lunes hay un informe por proyecto escrito con datos reales: qué salió, qué rindió, qué viene. Es el punto de partida, no una hoja en blanco.
Varias cuentas de la misma red conviven en el proyecto. La campaña baja a todas de una vez y el texto se ajusta por red.
Si una pieza sale a ocho redes en vez de una, lo que te costó producirla se divide por ocho. No es una función: es la consecuencia de publicar en paralelo en vez de en serie.
El Flow Canvas encadena generación: de una idea salen varias piezas con la misma estética. Publicas las que eliges y ves cuáles enganchan, sin abrir el editor de vuelta.
Posty tiene API y un servidor MCP publicado, así que un agente puede crear, programar y publicar sin que nadie entre a la interfaz. No es un extra de plan enterprise.
Las métricas alimentan los aprendizajes del proyecto, los aprendizajes alimentan las próximas generaciones y el informe del lunes te cuenta qué pasó. Es la parte que en la mayoría de los equipos no se hace nunca porque no hay tiempo.
Escribes la Content Skill del proyecto: tono, temas, qué nunca decir. Es el único trabajo de configuración real.
El workflow genera, tú apruebas lo que sirve y descartas lo que no. Diez minutos, no una mañana.
Se publica en todas las redes a horario. Si algo falla, se reintenta y te llega el aviso.
Informe con datos reales y aprendizajes guardados. La tanda que viene arranca mejor que la anterior.
Diseñas donde ya diseñas, editas donde ya editas y escribes donde ya escribes. Lo que falta siempre es el último tramo: que eso salga publicado, en todas las redes, el día que tiene que salir. Ese tramo es Posty.
Escribes el brief en una página y Posty lo lee como contexto. Y te devuelve el calendario editorial como base de datos en tu propio workspace.
Apruebas la tanda desde el chat, viendo la pieza como va a salir. Sin computadora, sin abrir la app.
Servidor MCP publicado en npm y API abierta. Le pides que programe la semana y se hace.
La generación corre con tu cuenta del proveedor. El modelo que ya pagas, sin recargo ni créditos que se agoten.
Sigues diseñando donde te gusta. Exportas, lo subes a la Biblioteca y Posty lo distribuye. Nadie te va a pedir que cambies de editor.
Un vertical exportado sirve para TikTok, Reels y Shorts. Editas una vez y publicas en las tres.
Armas el negocio. La página, el producto, los precios, el local. Y el contenido queda para después — para cuando haya tiempo, que nunca hay.
Entonces el perfil de Instagram tiene tres posts de hace ocho meses. La Página de Facebook está vacía. Y cada vez que alguien te busca, encuentra eso.
Posty no viene a reemplazar a un diseñador ni a hacerte viral. El techo de calidad lo pones tú. Viene a que esas redes no queden vacías: contenido que sirve, que aporta valor y que sale con constancia, sea material tuyo o generado desde cero con IA.
El objetivo es sacarte de encima la tarea que se come el tiempo, para que puedas ocuparte de lo que sí mueve el negocio.
Un lienzo visual donde encadenas generación de imágenes con tu estética: de una idea salen varias piezas y eliges las que publicas.
Sí. Hay API y un servidor MCP publicado en npm, así que cualquier agente o modelo —Claude, ChatGPT o el tuyo— puede manejarlo.
El costo real del modelo, porque usas tu propia clave. Posty no cobra recargo ni vende créditos.
No, y no lo pretende. Sirve para tener contenido bueno y constante donde antes no había nada. El techo de calidad lo pones tú.
Un documento en markdown por proyecto donde defines tono, temas, ejemplos y límites. Es lo que hace que el contenido generado suene a la marca y no a IA genérica.
Sí. Analiza el rendimiento de las cuentas conectadas, detecta qué contenido rindió y guarda esas conclusiones en el proyecto para usarlas en las próximas generaciones.
Conectas tus cuentas, cargas tu clave de IA y empiezas.
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